Cómo hacer agua micelar casera

por | abril 29, 2021
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A principios del siglo XX, antes de que el agua corriente se popularizara, surgió en Francia un modo de mantener hidratada la piel y tonificarla para mejorar su apariencia. A partir de 1913 fue muy común emplear este tipo de líquido para realzar los atributos faciales de las mujeres, y a día de hoy sigue siendo un complemento estético muy apreciado por sus propiedades higienizantes y por los beneficios que reporta al estado general de la piel.

Lo mejor de todo es que es posible realizar agua micelar en casa con las proporciones adecuadas de una serie de ingredientes químicos y extractos naturales, para que la piel acabe estando tonificada y libre de impurezas. Además, es un producto mucho más eficaz que los geles limpiadores, no deja residuos y permite limpiar la piel al mismo tiempo que tonificarla, evitando aplicar dos productos distintos que producen el mismo efecto en el doble de tiempo.

Cómo hacer agua micelar casera piel grasa

Lo primero que debes tener en cuenta es que no existe una sola receta para elaborar agua micelar en casa. Hay mezclas que son propicias para mantener la piel hidratada y libre de poros incrustados; otras, en cambio, son idóneas para estimular el crecimiento celular. Las mezclas pueden ser personalizadas en base a los gustos de cada usuario, aunque las mezclas más habituales incluyen rosas, romero y extractos de cítricos.

Para piel grasa, lo mejor es optar por agua micelar hecha a base de hidrolatos y extractos vegetales variados. Para elaborar un agua micelar perfecta para pieles grasas y maduras usaremos 70 miligramos de hidrolato de rosas, 30 miligramos de extracto de aloe vera, 20 miligramos de extracto de pepino, 20 miligramos de glicerina vegetal, 20 gotas de sharomix (un conservante natural específico para cosmética) y 10 miligramos de extracto de ginseng.

Se debe elegir un recipiente con la capacidad suficiente como para que la mezcla pueda quedar lo suficientemente heterogénea y mezclar los ingredientes vegetales con el ginseng. Acto seguido, añadimos glicerina y el vasito con el conservante. Debes asegurarte de que no quedan grumos ni burbujas, y remueve cuanto necesites hasta que el olor y la textura sea uniforme. Déjalo reposar unos minutos y guárdalo en un pequeño frasco que servirá para tener siempre a mano el agua micelar.

Cómo hacer agua micelar casera piel seca

La mezcla que hemos usado para pieles maduras funciona muy bien en pieles secas, aunque si quieres un efecto más penetrante y nutritivo puedes añadirle jugo de naranja, una pequeña dosis de corteza de limón o incluso puedes combinarlo con el zumo de un limón sin rebajar con agua para aplicar directamente en la cara, eliminar la acumulación de células muertas y darle un impulso a la regeneración facial.

Cómo hacer agua micelar casera piel mixta

Para conservar la piel mixta, puedes añadir un toque de miel al ácido cítrico para nutrir las zonas secas y mantener suaves las partes de la piel que permanecen en buen estado. También es un buen remedio para frenar la expansión de dolencias cutáneas como la dermatitis seborreica o la psoriasis. También es ideal para eliminar la descamación, evitar rojeces a causa de los cambios bruscos de temperatura y mantener la piel joven incluso en las etapas más críticas para su correcta conservación.

Al respecto del agua micelar casera para las pieles mixtas, es muy conveniente echar un vistazo a la guía de elaboración preparada por el equipo de Mirnarx, portal web especializado en cuidado corporal que cuenta con una dilatada experiencia en la identificación de los mejores productos dermofarmacéuticos y complementos de cosmética y belleza, que puede ser consultada a través del enlace mirnarx.com/agua-micelar-casera/.

Cómo hacer agua micelar casera con agua de rosas

Es habitual combinar las recetas del agua micelar con aromas agradables como el de los pétalos de rosas. No obstante, a veces también se le puede añadir hidrosol de lavanda, aceite de ricino y hasta almendras dulces en aceite.

Si se añade cualquiera de estos componentes, es necesario tener a mano el bote donde vamos a guardar el agua micelar porque parte de la mezcla la tenemos que hacer en el mismo recipiente que después va a ser empleado para mejorar el estado general de la piel.

Y es que los ingredientes no tienen que ser vertidos en un recipiente aparte: la conservación de los aromas naturales es elemental para que la fragancia que deja el agua micelar surta efecto. De hecho, lo mejor que se puede hacer es combinar los ingredientes uno a uno en el frasco y removerlo tras echar cada uno para que las texturas vayan amoldándose una a una y hacer que el producto ofrezca una textura mucho más uniforme.

Cómo hacer agua micelar casera piel sensible

Si eres de los que tiene cierta sensibilidad en la piel, debes emplear un agua micelar especial para que la piel no quede más dañada tras la aplicación de la mezcla. Añadir unos 20 miligramos de miel suele ser lo ideal para preservar el buen estado de la dermis, aunque puedes optar por incluir aceite esencial de geranio (en dosis muy bajas, no más de 0,4 gramos) o aceite de argán (hasta 3 gramos) para darle ese punto aromático potente y mantener las propiedades protectoras para la piel.

Hay que tener especial cuidado con la glicerina vegetal y con el agua destilada, que pueden provocar sequedad en cantidades muy altas, por lo que la administración debe ser constante y uniforme, pero sin abusar de la mezcla.

Realizar bien la mezcla es de vital importancia. Si quedan grumos o ciertas partes del aceite no se disuelven por completo, la mezcla no será homogénea y el proceso de absorción será más lento, además de que la piel podría no quedar todo lo protegida que debiera.

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