¿Qué es la presoterapia?

por | Diciembre 22, 2016
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¿Qué sirve la presoterapia?

Surgida en la década del 60 del pasado siglo, la presoterapia fue utilizada en sus comienzos como un tratamiento vascular para mitigar los efectos secundarios de la mastectomía. Sin embargo, con el paso del tiempo, esta técnica ha llegado a ofrecer un mayor número de soluciones, enfocadas principalmente a mejorar el sistema circulatorio del organismo, y siendo la más popular de sus aplicaciones, su gran efectividad para tratar la celulitis y tonificar las capas de la piel.

¿En qué consiste la presoterapia?

Básicamente, se trata de un sistema de compresión de aire, que a través de cobertores neumáticos permite trabajar las extremidades y promover un correcto drenaje linfático. En la mayoría de los casos, los equipos de presoterapia constan de cinco bombas o cámaras contiguas, las cuales, a través de un llenado y vaciado constante, generan un “efecto oleaje” desde los pies hasta el abdomen, mucho más eficaz que los masajes tradicionales y especialmente enfocado a la activación de los nódulos linfáticos centrales en esta zona del cuerpo.

Se ha demostrado científicamente que la presoterapia resulta efectiva para estimular la circulación sanguínea de nuestras extremidades, favoreciendo el retorno venoso y disminuyendo o eliminando por completo la acumulación y retención de líquidos, grasas y residuos celulares.

Del mismo modo, esta técnica también permite trabajar de modo efectivo otras zonas del cuerpo como el abdomen y los brazos, algo que ha propiciado en muchas personas la preferencia por la presoterapia antes que la liposucción, ya que esta última requiere de intervención quirúrgica y un período postoperatorio. Además, con la presoterapia, es posible observar los resultados desde las primeras sesiones.

¿Para qué sirve la presoterapia?

Aparentemente, la presoterapia es sólo una técnica para mejorar la estética de nuestro cuerpo, pero su alcance para nuestra salud va mucho más allá. Además de optimizar la oxigenación del organismo, favorecer la tonificación de la piel y aportarle mayor firmeza, esta técnica también nutre los tejidos, promueve la regeneración celular, y por ende, actúa beneficiosamente sobre nuestro sistema inmunitario.

Si una persona busca perder peso, puede encontrar en la presoterapia un gran aliado, ya que la actividad linfática relacionada con este tratamiento, permite eliminar la grasa acumulada en el cuerpo, al tiempo que evita la flacidez de la piel. Es sabido por todos que la celulitis se define como pequeñas acumulaciones de tejido adiposo en las caderas, los muslos y los glúteos, dando lugar a lo que se conoce como “piel de naranja”. En estos casos, la presoterapia también ha demostrado ser muy útil, pues su aplicación permite eliminar estos nódulos de grasa en el cuerpo.

Pero eso no es todo, para los deportistas y personas que entrenan a diario, la presoterapia supone una herramienta eficaz para relajar el sistema muscular, reforzar los tejidos conectivos, fortalecer los músculos y las articulaciones, trabajar los puntos nerviosos, aliviar el estrés y los espasmos musculares, y hasta mitigar la hinchazón y la inflamación.

Capaz de regular la presión arterial, favorecer la circulación sanguínea, eliminar desechos y líquidos, mejorar el sistema linfático, estimular el tránsito intestinal, e incluso, ayudarnos a adelgazar, no cabe duda de que la presoterapia es una solución efectiva, rápida e indolora para impulsar nuestra salud y nuestra calidad de vida.

¿Para qué sirve la presoterapia?

¿Cómo se realiza la presoterapia?

Durante una sesión de presoterapia, las extremidades inferiores del cuerpo se recubren con unos dispositivos de doble pared hinchable, conocidos como botas o manguitos, conectados a un ordenador. Estas botas, se componen además de una serie de cámaras de presión, las cuales son hinchadas de manera secuencial para estimular el sistema circulatorio. A medida que el compresor insufla el aire de manera controlada, va simulando el trayecto natural de la linfa, lo que promueve la eliminación de desechos y el aporte adecuado de nutrientes a los tejidos celulares.

Este movimiento lento y progresivo, permite también favorecer la circulación sanguínea, pues se produce un mayor transporte del líquido intersticial hacia los vasos linfáticos y capilares venosos, lo que, dicho de otro modo, representa un remedio infalible para tratar edemas, linfoedemas, y otras afectaciones circulatorias. La duración de las sesiones no siempre es la misma, ya que depende del nivel de afectación del paciente y la efectividad del tratamiento aplicado.

Generalmente, la presoterapia consta de dos sesiones semanales de 30 minutos cada una durante el primer mes, una frecuencia que disminuirá a lo largo del tiempo y conforme se aprecien mejores resultados.

¿Para quién se indica la presoterapia?

Actualmente, la presoterapia se recomienda para personas que sufren de celulitis, obesidad, várices, retención de líquidos, o piernas cansadas. No obstante, este tratamiento puede beneficiar también a personas saludables que solo buscan un remedio preventivo para gozar de mayor salud y calidad de vida.

Del mismo modo, esta técnica también ha demostrado grandes resultados en personas que padecen de edemas, reumatismos, migrañas, fatiga general, e incluso, para las mujeres que recién comienzan la menopausia, o para quienes atraviesan un proceso postoperatorio como parte de una intervención quirúrgica reciente.

¿Qué contraindicaciones tiene?

Resulta asombroso además que la presoterapia constituye un método mucho más fiable y seguro que la liposucción, además de que puede aplicarse en pacientes de cualquier edad. No obstante, existen casos donde no es aconsejable su práctica, como por ejemplo ante algunos escenarios como Trombosis Venosa Profunda (TVP), infecciones cutáneas, afectaciones cardiacas, embarazo y pacientes oncológicos.

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