Perfumes

por | Noviembre 4, 2016
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Perfumes

Historia de los perfumes

En las antiguas civilizaciones, desde Egipto hasta Grecia, los “perfumes” no existían como tales. Flores, plantas aromáticas y resinas eran ante todo materias primas que se dedicaban al culto de los Dioses. Pero poco a poco, el uso de sustancias con olores aumentó y fueron evolucionando los aceites, ungüentos, licores fermentados, etc.

El perfume exaltaba la belleza y el poder de los Dioses.

Ya en la Edad Media, los Cruzados traían de Oriente materias primas y técnicas de perfumería.

Las plantas normalmente servían para proteger contra las epidemias, mientras que los perfumes llegados de Oriente se mezclaban con los placeres sexuales.

Después de los chinos y de los árabes, los alquimistas de Europa descubren el alcohol etílico y la destilación.

Existe la creencia en las virtudes curativas y desinfectantes de los buenos olores, hasta en las epidemias.

En el Renacimiento los grandes exploradores traen nuevas materias primas de América y de India tales como el cacao, la vainilla, ungüento de Perú, tabaco, pimienta, clavo, cardamomo, etc.

Llegados de España y sobre todo de Italia con los Medicis, los perfumistas extranjeros se instalan en París y los guantes perfumados invaden Francia.

La alacena de un perfumista encierra alrededor de 3.000 aromas diferentes, que pueden ser de origen natural o sintético.

También existen diferentes formas y técnicas de fabricación. Aquí te mostramos un breve resumen de alguna de ellas:

Expresión

Solamente la corteza de los frutos hesperídios es suficientemente rica para poder exprimir sus esencias naturales. Una vez separada del fruto, la corteza se agujerea finamente y se comprime mecánicamente.

El extracto obtenido se decanta y se filtra sobre papel mojado, con el fin de separar las partes acuosas de los aceites esenciales.

Este tratamiento en frío conviene particularmente a naranjas, limones y otros cítricos, cuyo aroma muy fresco no resistiría el calor.

Destilación

La destilación consiste en separar por medio de la evaporación los sólidos de los diferentes componentes volátiles de una mezcla.

Se calienta dicha mezcla de agua y de vegetales aromáticos. El vapor de agua arrastra los elementos aromáticos hacia la columna de destilación, que una vez enfriados son recogidos. Por decantación el agua se separa de las sustancias aromáticas, dando lugar a las llamadas esencias.

Extracción

Tradicionalmente, esta técnica era practicada en frío con grasas animales. Se obtenían de esta forma pomadas o aceites aromáticos. Las grasas animales han sido reemplazadas por disolventes volátiles en caliente. Estos disolventes son eliminados por evaporación. Así lo que se consigue es una materia con consistencia de cera: el concreto,

que luego es mezclado con alcohol, calentado y enfriado después. Una vez eliminado el alcohol por evaporación se obtiene el absoluto.

Maceración de Flores

La maceración de flores en frío es el método más antiguo utilizado para la obtención de perfumes, aunque hoy en día está prácticamente abandonada. Se utilizaba con flores muy frágiles como la flor de azahar, el jazmín o las tuberosas.

Los pétalos, recogidos a mano, se disponían en una fina capa sobre una película de grasa animal dispuesta a su vez en una plancha de vidrio, llamada “châssis”.

Cada 24 ó 48 horas (72 horas para el caso de las tuberosas) se retiraban minuciosamente los pétalos. Este proceso se repetía varias veces hasta la saturación de las grasas. Una vez terminado el proceso, la pomada resultante cargada de aromas se rascaba, lavándola a continuación con aguardiente de vino para obtener infusiones.

Softact

El “softact” o extracción mediante CO2 consiste en colocar bajo presión y a una temperatura inferior a 40º C, el CO2, que pasa a un estado supercrítico, es decir líquido. Adquiere de esta forma las cualidades de un disolvente, aliadas a la fluidez de un gas. Gracias a la técnica de “Softact” se pueden obtener extractos de una calidad olfativa y de una pureza inigualable sin ningún resto de disolvente y sin utilizar altas temperaturas.

El CO2 permite conseguir substancias aromáticas poco volátiles, como las que desprenden las especias por ejemplo.

El CO2, reciclado en el interior del sistema no contamina: es un gas totalmente inofensivo que se puede liberar sin riesgos en la atmósfera.

Nature Print

La fuente de inspiración de esta técnica es la naturaleza.

Para captar un aroma, se seleccionan y valoran esmeradamente diferentes extractos, mediante la cromatografía gaseosa y la espectrografía de masa. Gracias a la técnica Nature Print se puede reconstruir la complejidad y la sutileza de un aroma acercándolo lo máximo posible a la naturaleza.

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