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Labios
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Los labios son una de las zonas más delicadas de la piel humana
y a la vez de las más sensuales del rostro.
Los labios más deseados suelen ser carnosos, bien proporcionados
y sensuales. Conseguir esa armonía sólo es cuestión
de conocer algunos trucos y ponerlos en práctica.
La boca y los labios siempre están en movimiento, están expuestos
al sol y al frío, a los agentes externos, etc, y por eso necesitan
un especial cuidado e hidratación para que luzcan sensuales y bellos.
La estructura interna de los labios está formada por un grupo muscular
complejo que tiene gran capacidad de contracción y movilidad.
En el interior de los labios existen gran cantidad de terminaciones nerviosas,
sensitivas y táctiles y una red de vasos sanguíneos, lo que
explican el color rosado de su superficie. |
Al no tener melanocitos, no se broncean y, por lo tanto, se encuentran indefensos
ante las radiaciones solares. El único mecanismo de defensa es el de la
humidificación periódica y mantenida, la cual se realiza con nuestra
propia saliva.
La gran sensibilidad concentrada en esta zona de nuestro rostro requiere tratamientos
específicos.
Una buena forma de cuidar e hidratar nuestros labios es mediante bálsamos
fluidos que ayudan a prevenir la sequedad y evita las dolorosas grietas y afecciones
labiales.
Su textura permite ser utilizado sobre el maquillaje habitual.
Una forma de proteger los labios de su deterioro es maquillarlos diariamente.
Para hidratarlos, si no tenemos un producto específico para ellos, podemos
utilizar la misma crema que utilizamos para la cara.
Las pequeña arruguitas verticales que aparecen alrededor de los labios,
a forma de código de barras, se combaten relajando la zona con presiones
concéntricas.
No es aconsejable realizar un “peeling” sobre esta zona, ya que se
trata de un tejido intermedio entre la piel y la mucosa que podría resultar
dañado fácilmente.
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